NUEVA PRAXIS POLÍTICA

Luis Ignacio Palacios 02/10/2014 Comentarios

Algunas de las lecciones que nos deja el haber testimoniado la larga audiencia con comisariados ejidales y su gente con el gobernador Roberto Sandoval en casa de gobierno, es quizás la más trascendente, que el gobernante involucra en todas y cada una de la decisiones a cada presidente municipal, del modo tal que se involucra en cada caso particular de cada ejido, de cada colonia, de cada comunidad, buscando que al ser parte del aparato de los gobiernos estatal y municipal, la búsqueda de la gobernabilidad en sus municipios sea una realidad tangible.

Otra, que fortalece la visión que tenemos de la persona del ahora líder de la entidad; que en el decurso de las entrevistas con la gente, Roberto le impone un clima de relajación, de cordialidad e incluso de interjección festiva, cuando, descubre y anuncia que las expresiones ladinas de los ejidatarios que ahí fueron a hacer peticiones, son de “politicasos”; cordial y de risa espontánea, este tipo de actitudes distensionan el análisis de los conflictos ahí expuestos.

Nos encontramos con la eterna problemanía ejidal, conflictos sociales y económicos sobre todo, que surgen de comunidades cuyos integrantes, mantienen el individualismo egocéntrico, y poco o nada demuestran de espíritu comunitario con sus pares en los núcleos ejidales; rehabilitación de la red de agua potable, electrificación de sus pueblos y comunidades; reconocimiento de sus posesiones y la petición de sus certificados parcelarios; obra pública para sus plazas, calles, empedrados, caminos saca cosechas, casas de salud, hospitales comunitarios, etcétera.

Por la mesa del gobernador se deslía la oceánica condición de minusvalía económica de los ejidatarios; incapaces de ponerse de acuerdo en lo trascendente de sus dotaciones y organizarse para la producción de sus vocaciones productivas, le dejan al gobernador, el más crudo y feraz diagnóstico de la realidad que  pervive en el agro de Nayarit.

La mecánica de las entrevistas tiene el mismo canon; Roberto escucha, recibe peticiones, y cuando se alargan los llama con cordialidad a la síntesis propositiva de sus conflictos; junto a los titulares de las delegaciones federales, todos los servidores estatales, ahí estaban; doy testimonio de que nuestro amigo (ahora ex golfista) Ariel Padilla, estuvo atento y eficiente, desquitando su sueldo.

Una de las actitudes y proposiciones que hacen diferente a Roberto Sandoval, si lo comparan con otros gobernantes, es la siguiente; no solo es cordial en sus entrevistas, sino que su canon implica que escuchen la admonición del gobernante, les dice a los presidente municipales el cómo deben programar y priorizar sus obras, pero sobre todo, que solo los pueblos organizados pueden hacer cambiar el entorno y la obra pública.

Insiste hasta la saciedad, que no basta ser líder y hacer las peticiones sobre las carencias de las comunidades; es necesario que el líder, convenza a la gente para que contribuya con una tercera parte para la concreción de la obra pública, es el programa peso por tres, si los ejidatarios aportan un peso, el municipio y el estado aportan los otros dos.

“ESTAMOS TRANSFORMANDO LA REALIDAD CON LEYES VIEJAS…”

La constante de sus recomendaciones implica una seria lección de política pública, se trata que los esfuerzos y recomendaciones del gobernante, radican en su afán de cambiar la mentalidad del presidente municipal, del servidor público, y, sobre todo de la gente peticionaria, les machaca una y otra vez, que si ellos no se organizan para aportar una tercera parte de las obras solicitadas, no podrán concretarse la obra solicitada, en cambio si se llega con el proyecto, y la aportación del ejido “es una obligación del presidente municipal y mía, aportar el otro 33% y 34% a cargo de mi gobierno para hacer la obra..”

La visión de Roberto para abatir el paternalismo inveterado se concreta en el impulso de una nueva cultura política, que implica una acción de los beneficiarios de la obra de los gobiernos, si no te mueves, si no aportas tu peso, nó avanzaremos; y en esto insiste, les dice cordialmente a los ediles; “mira si nos les cumples lo prometido en campaña, en el segundo año, ya te la están mentando…, tienes que priorizar las obras que puedas hacer..”

El ambiente es de cordialidad y de enormes retos; asumir los costos de cuestiones diversas en las comunidades, gastos que serían de los Ayuntamientos, rehabilitar pozos de agua, arreglar bombas hidráulicas, llevar llantas y refacciones para la maquinaria de los Ayuntamientos para que realicen las acciones en los caminos saca cosechas y escuelas, casas de salud, edificios de ejidos, plazas comunitarias, empedrados y nivelación de suelos, un largo etcétera que nos muestra las tripas de la realidad de los municipios, de las comunidades ejidales, que son, la inmensa mayoría del territorio de la entidad.

LA LECCIÓN A ROCHA Y A MANUEL COTA

Cuando uno de los comisariados ejidales de Bahía de Banderas, señalaba la existencia de un conflicto sobre linderos con otro ejido limítrofe, el gobernante, los funcionarios y periodistas invitados que ahí estábamos y a petición expresa de que pasaran a la otra parte, el ejidatario dijo que ellos había sido invitados en nombre de Manuel Cota, el líder de la CNC, por conducto del diputado federal Manuel Rocha Piedra; esta información hizo encabronar al gobernante.

Con voz firme, clara y asertiva le dijo al diputado cenecista; y volteó hacia todos los presentes: “esta reunión no la hizo la CNC; la convocó el gobierno de la gente..! Manuel Cota no tiene vela en este entierro…; y fíjate bien Manuel, hagan las cosas como se les dice y no manipulen políticamente un acto de gobierno que es para todos los ejidatarios de Nayarit..”

A soto vocce le pregunto al flamante secretario de planeación, “¿y esto..?” me dice Armando García, “ya ves pues, el oportunismo político de aquél, que quiere a todas luces hacerse presente en la entidad…”

De buen apetito Roberto, comió pasadas las siete de la tarde, un jugo de camarones, cuya copa llenó como cuatro veces, camarones cocidos en agua chile, luego un ceviche, algo de paté de camarón con camarones, tres vasos de agua de nanchi; un café, un postre de manzana; y al rato un smootie de chocolate; ahí se quedaron a seguirle, faltaban ocho municipios cuando el escriba se retiró; excelente ejercicio sin duda.

Contacto.- cronicaslip@gmail.com

 

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