LA RESPUESTA DEL FISCAL

Luis Ignacio Palacios 06/03/2014 Comentarios

Fue un crimen proditorio, cuya noticia se diseminó de manera viral en todos los medios escritos, radiofónicos y en las redes de la internet, el catedrático de la UAN, ex director de la escuela de turismo Antonio Aguirre, fue encontrado en su domicilio, muerto, con las huellas de violencia producidas por golpes contusos y arma punzocortante; el morbo y radio bemba se potenció de variopintas maneras, la estólida especulación sobre la víctima, su homicida y el entorno del crimen, fue pasto de los comentarios vulgares y del periodismo carroñero.

Expresiones de notables universitarios, ex rectores, se dolían de la muerte de uno de los suyos y de paso, hacían condena por “el clima de violencia que impera en nuestro Estado..” y otras frases del mismo talante; en menos de 24 horas, la fiscalía general hace el anuncio de que tienen detenido al asesino, confeso de haber sido el activo de este excecrable hecho.

En la conferencia de prensa de ayer, Edgar Veytia, el fiscal de hierro, informa que los hechos fueron esclarecidos por la prontitud del llamado de la familia del occiso y porque los peritos e investigadores encontraron intacto el escenario del crimen; se trata de un parricidio, su hijo Alejandro de escasos 18 años, en un arranque de ira cometió el crimen; pasmado y sin presión alguna aparece el joven en un video interno de la fiscalía, sin intimidaciones, confesando el crimen y en el lugar de los hechos narrando los momentos de violencia extrema con que ultimó a su progenitor.

Este parricidio, como otros que recientemente han ocurrido en la entidad, son delitos de alto impacto; y en todos ellos, la expeditez de la actuación de la fiscalía a encontrado a sus autores; algunos medios y sus hacedores, además de hacer la exaltación del caso, explotando el morbo que subyace en la sociedad, han llevado sus absurdas conclusiones hasta el reclamo de que ante “tanto homicidio de los hijos a sus padres, ¿qué hace el gobierno..? ¿cómo la fiscalía va a prevenir este tipo de delitos..?”

La respuesta de Veytia en la conferencia es prudente, pero el tono es asertivo; dice que “se trata de hechos delictivos que suceden al interior de las familias.., nosotros no podemos meternos a las casas de la gente para decirles como deben tratar a sus hijos.., en este y en otros casos, a lo mejor hizo falta que los padres le dijeran un te amo a sus hijos…, aquí hacemos acciones preventivas, ponemos a disposición de los padres de familia los servicios periciales para hacerles exámenes a sus hijos, les ayudamos con pláticas y tratamos de ayudar a las familias que se acercan a nosotros…”

Habiendo abatido la densidad delincuencial, el gobierno está haciendo bien su función prodigarle a la sociedad un clima de paz y de seguridad en las calles; la descomposición social o familiar es un hecho que escapa a las responsabilidades del fiscal de hierro; estimo que es tiempo que la sociedad haga la suya, y los padres de familia volteen a ver a sus hijos con los ojos del amor filial y de la comprensión a sus personas.

Nó, no son fáciles los tiempos que vivimos…,

Contacto: luisi48@prodigy.net.mx

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