SICUT LAC COR EÓRUM TRIBUNALI IUSTITUAM (*)

Luis Ignacio Palacios 21/01/2014 Comentarios

Perdón, caro lector por latinajo del título de la columneja de hoy, al final del texto está su traducción; viene al caso por el singular llamado a que los hombres y mujeres que prestan sus servicios en el poder judicial de Nayarit, a que sigan sumando sus capacidades para satisfacer al ciudadano en su demanda de justicia, que hizo este lunes la presidenta de la primera sala unitaria del tribunal superior, magistrada Rocío Esther González García, quién con su discreta presencia nos acredita el inusual binomio de las féminas, a su galanura  va implícita una peculiar inteligencia.

En cada acto el acto cívico mensual de los servidores judiciales, los oradores deben cumplir el rito, acreditar ante la sociedad y los medios que si ejercen el oficio de pensar, igual deben acreditar talento y atributos para disertar de manera trascendente en la tribuna cívica; una de las exitosas acciones diseñadas por su presidente, magistrado Pedro Antonio Enríquez Soto; con una eficaz oratoria no proclive a tropos o grindilocuencias, la magistrada González García destacó en la convocatoria a sus compañeros para que “cada persona que acude a nosotros lo hace con la esperanza puesta en nuestro sentido de lo humano” y pide que se respeten sus derechos, sobre todo el de ser escuchado con atención y obsecuencia.

“No olvidemos —puntualizó la magistrada— que somos los depositarios de su confianza y que en nuestras manos tenemos su libertad, su patrimonio, sus relaciones familiares y su estabilidad emocional”.

En presencia de sus pares, jueces, secretarios de acuerdos, notificadores y personal administrativo, que son mujeres en su mayoría, González García destacó la importancia social de la función del abogado y su responsabilidad de perfeccionar nuestro sistema jurídico; un puntual llamado a cubrir con moral pública y ética profesional sus responsabilidades.

Rocío Esther los exhorta “a que sigamos ejerciendo esta maravillosa profesión con la dignidad y el respeto que lo hemos venido haciendo y que el reconocimiento de los derechos humanos y a los más desfavorecidos sea la constante de nuestra actividad”.

El acto cívico tuvo lugar en el sitio de costumbre, la plazoleta exterior del edificio del Tribunal Superior de Justicia, donde de inicio se rindieron honores a la bandera con la participación de la banda de guerra de la Décima Tercera Zona Militar y la escolta del Poder Judicial de Nayarit.

Como vemos, la cultura jurídica y la capacidad argumentativa, no riñe con los atributos femeninos; tenemos excelentes abogadas, que le dan prez al poder judicial.

(*) Mi corazón como el asiento de la justicia       Contacto: luisi48@prodigy.net.mx

 

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