LOS PININOS EN ORALIDAD MERCANTIL

Luis Ignacio Palacios 04/11/2013 Comentarios

El viernes anterior, los medios fuimos invitados por la presidencia del TSJ a la presentación de un simulacro de audiencias de juicio mercantil oral; las instalaciones que se implementaron en el sótano del edificio sede, dignas, con muebles sobrios, los elementos técnicos que se requieren para el registro de los hechos, la sala de espera y el salón de audiencias, todo bién; la expectación causada era obvia, y tanto invitadores como protagonistas, estuvieron al inicio un tanto nerviosos.

No es para menos, se corre el ejercicio del derecho judicial en un cambio de 180° en la vía ordinaria mercantil, se tratarán con este nuevo modelo las acciones causales, cumplimiento de contrato, pago de pesos, rescisoria y otras similares, no aquellos de tramitación especial como los ejecutivos mercantiles.

La juez, el secretario y los auxiliares de la sala, son los funcionarios del poder judicial que les corresponde el arranque de este sistema judicial, que, al igual que las características que estableció las adiciones a la carta magna para el nuevo sistema de justicia penal acusatorio, son la oralidad, publicidad, igualdad, inmediación, contradicción, continuidad y concentración.

Apreciamos en la sala de audiencias, el aparatejo indispensable para este tipo de juicios, una estenografía proyectada, o un scanner para apreciar las características de los documentos de los juicios.

La juez, abogada y máster en administración de justicia María del Socorro Marín, quizás por la iluminación que tiene la sala, la apreciamos con exceso de maquillaje, y desde su entrada, como es la funcionaria que lleva el ritmo de las audiencias, se apreció su locución de forma monocorde, un tanto acelerado el ritmo y sin las pausas requeridas para este tipo de comunicación, considerando los intereses controvertidos que se ventilarán ante su competencia.

El secretario de acuerdos, ese sí, su nerviosismo lo desahogó con una verbalización acelerada, que si alguna de las partes ahí representadas, en caso de no haber sido simulacro, con justeza le hubiera solicitado que se atemperara, que las audiencias no son competencias para ver quién de los ahí presentes puede hablar más rápido.

Es un buen esfuerzo del poder judicial a cargo de Pedro Antonio Enríquez, serán los abogados litigantes quienes con la práctica de las audiencias los que de una u otra forma, le darán el perfil que se requiere para substanciar este tipo de juicios; mientras los servidores judiciales, se atemperan, bajan sus nervios y se concentran en la parte sustantiva de sus funciones.

Es deseable por el foro local, que este nuevo escenario de juridicidad, funcione tal cual fue diseñado para el mejoramiento de la administración de justicia, que tendrá innegables efectos sociales. Enhorabuena señores..!

Contacto: luisi48@prodigy.net.mx

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