EL PARO DE LA BIBLIOTECA EN LA UAN

Luis Ignacio Palacios 29/08/2013 Comentarios

Fue una extraña noticia, pese la esclerosis que padece el sindicato de trabajadores de la Universidad de los nayaritas, se movió como antaño en una acción de fuerza acreditando que tiene fortaleza suficiente para imponer una demanda, defenestrar a una empleada de esta administración rectoral, debido –dijeron- a las recurrencia de malos tratos para los trabajadores sindicalizados, despótica conducta en contra de ellos, los sufridos y esforzados trabajadores del Setuan.

Empero, como al leer las noticias no me quedo con la sola versión del primer emisor, pregunté a varios universitarios, catedráticos, alumnos y del personal académico y las opiniones de dividieron; los docentes dijeron que es un caso que se imbrica en la misma añeja conducta del Setuan que no se quieren ir a las vitrinas del basurero de la historia, el pecado de la directora de la biblioteca es que obligó a los trabajadores a ¡trabajar!

Y como ser miembro del Setuan significa que los trabajadores se hacen mensos en sus centros de trabajo, como ya son la segunda generación de los primeros fundadores de este sindicato, nacen y viven con la cultura del agandalle, de no obedecer órdenes de sus superiores, con la perversa actitud de sabotear el trabajo de los académicos y la consustancial grilla en contra de otros trabajadores que tratan de cumplir con sus responsabilidades.

Algunos alumnos usuarios de la biblioteca le comentaron al escriba que, a partir de la llegada de Clara Orizaga Rodríguez, este lugar epítome de la cultura, estaba limpio y ordenado, cumpliendo los protocolos de toda biblioteca que se digne de ser tal; colijo por los apellidos que debe ser pariente consanguínea de Arturo, el gurú de la difusión cultural desde hace lustros en la UAN.

Entonces, imagino que debieron entrar en conflicto los intereses de los familiares de Luis Manuel Hernández el sempiterno liderzuelo de los trabajadores, con los de esta familia, dado que ambos, cada cual en su trinchera, son huesos viejos en el campus; y al radicalizarse las posiciones, el Setuan se aventó un raund, obteniendo mediante este recurso de fuerza, la satisfacción de su interés, protector en grado sumo para su dilectos afiliados.

Los trabajadores se quejaron de malos tratos, reacciones prepotentes y faltas de respeto; amén de que a la funcionaria Orizaga le endilgan acres críticas sobre aspectos subjetivos de su personalidad, por las “vejaciones recibidas”.

RÉMORAS SINDICALES

Pueden ser que se hayan dado las dos expresiones en un mismo lugar, solo que las definiciones de las partes en conflicto están en la medida de su interés controvertido; en lo particular he conocido a dos que tres hijitos de papá que son parte del secretariado del Spauan, que cuando van como docentes o auxiliares a trabajar a tal o cual Unidad académica, son unas auténticas rémoras, llegando al grado de hacer labor de porros en los laboratorios de investigación, socavando el trabajo de los docentes.

El territorio de poder de Luis Manuel sabe que se está achicando ante el fortalecimiento de los feuanos, es entendible que haya decidido irse en contra de quien ofendió a sus huestes (familiares cercanos dijeron) exigiéndoles de mala manera que se pusieran a trabajar.

Y vamos a conocer en breve la respuesta final que pudiese dar el rector o el responsable del área, toda vez que un asunto tan nimio no debiera ser de la incubencia del contador Juan López Salazar; desde luego que estas reminicencias de actitudes rijosas del sindicato contra funcionarios de la UAN, son conductas que la sociedad tenía como superadas en esta universidad que a fuerza de muchos trabajos ha logrado estabilidad interior.

Arcaísmo puro..! de uno y de otro lado, y que pena, es un espectáculo de vodevil el que se está dando en los medios, desde luego que la UAN no merece este tipo de incidentes, rijosidades absurdas por quítame estas pulgas, ejercicio patrimonialista del poder, si así lo hizo la directora de la biblioteca, mal hecho; y si los trabajadores con esa actitud de güevones comodinos que tienen, se montaron en su macho para correrla, mas mal aún, demuestran que viven en el siglo pasado en que las comunidades y liderazgos de imponían a fuerza de presión y de pistolas.

Alguien tiene que ubicarlos en su verdadera dimensión, de cara a la salvaguarda de los intereses superiores que representa la institución a la cual sirven, y de la cual se sirven para la pervivencia de sus  intereses endogámicos.

Feo, grotesco incidente que no merece la UAN ni su actual rectorado…

Contacto.- luisi48@prodigy.net.mx           

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