CONTESTATARIOS, LA AFICIÓN

Luis Ignacio Palacios 09/08/2013 Comentarios

Los acontecimientos de este segundo año de la administración de Roberto Sandoval, se han caracterizado por una singular circunstancia, han emergido voces aparentemente aisladas, pero que tienen una constante, ir en contra de los asertos, acciones y proyectos del gobierno, cualquiera que este sea, lo de moda es ir en contra de las políticas públicas, y de cada tópico, sea veraz o nó; lo importante es inundar la red de comentarios acres, que ante la impunidad rampante, llegan a la ofensa, al dicterio, a la difamación estólida.

Lo singular de este tipo de expresiones, que rayan en lo ridículo, es que entre más ditirambo es el tema y la rijosidad con que se trata, mayor es el jolgorio de la viralidad en el facebook; no importa lo evidente e improcedente que pueda ser el asunto, de lo que se trata es seguir con el librito, la descalificación estólida, con la singularidad de que entre el coro de contestatarios hay un concurso para ver cuál de ellos es el más cínico, o el más vulgar.

Las redes sociales se han convertido en este y en otros países como un instrumento que resulta útil para exponer públicamente los abusos del poder, lo que hacen los funcionarios, sus familiares, en el ejercicio del poder; y también desde luego para exhibir la prepotencia de particulares a quienes se les ha bautizado de manera eufemística como “ladies” o  “gentleman”.

Pero en esta tierra de dios, se focaliza la diatriba contra el gobernante, sus acciones y las de los servidores públicos de su gabinete; este fenómeno, de la era digital, se ha desterrado en cierta medida, el anonimato; de ahí se explica la existencia y activa función de los perfiles falsos, ahora que todo mundo usa celulares, y abundan las cámaras de video, portátiles y de vigilancia, así que hemos perdido el anonimato y todo queda grabado, si cometes una estupidez, tarde que temprano se sabe y aparece en la red, o en los nuevos portales de periodismo carroñero de tan singular éxito.

Y el último tema de entretenimiento en los comentarios mendaces es la construcción del Auditorio que en la constante mediática, se le ha llamado de “la gente” una obra que será de usos múltiples, el primero de este tipo que se tendrá en la entidad; la primera de las actividades será el campeonato nacional charro, y para tal evento, por única vez se hará la adaptación de esta edificación para que funcione como lienzo charro para satisfacer las exigencias de la Asociación nacional de charros.

Y las expresiones del gobernador que en esta semana invitó a conocer los avances de la obra, son la legítima expresión del gobernante que sigue empecinado en dejar la obra pública de su sexenio para la posteridad, pese a los comentarios mendaces de la red.

APRENDER DE LA EXPERIENCIA

En rededor de Roberto Sandoval, hay talantes de todo tipo, gente trabajadora, ambiciosa, capacitados e improvisados, algunos de piel sensible y otros que, en desempeño de su trabajo en estos casi dos años, han desarrollado sus capacidades políticas y su afán de servir de manera auténtica junto el proyecto social y transformador del gobernante.

En el caso de la insolencia y la prepotencia de servidores, amigos o contratistas del gobierno, curiosamente ya se escuchan pláticas del mismo tono en que se usó en el sexenio precedente; la gracejada, la zafiedad, las esposas y ex esposas de contratistas y amigos del régimen, poniéndose de acuerdo para irse de “choping” a la unión americana.

De ahí el porqué se debe tomar en consideración lo que significa este fenómeno de contestatarios en las redes sociales; ante los excesos y desmesuras, el cometario procaz o la burla falaz, son la respuesta social, un fenómeno que el gobierno debe tomar en cuenta, para la revisión de sus contenidos comunicacionales, y no sería un ejercicio estéril, la revisión de las lealtades y del cómo algunas personas cercanas hacen uso excesivo de su nuevo potencial económico.

La penetración de las redes sociales en nuestro país, es un acontecimiento de varias aristas, la denuncia pública de la prepotencia y de los excesos de personas que se asumen como influyentes –o que incluso lo son- es una forma de inconformidad ante las desigualdades sociales; la gente, Juan Pueblo, busca así, en la exhibición de una prepotencia, darle curso a su hartazgo de los privilegios y abusos que cometen los hombres del poder, y ejemplos de impunidad tenemos en la entidad.

Es pues menester distinguir en el fenómeno de contestatarios, la denuncia social justificada, de la descalificación y la ofensa en contra de las acciones del gobierno estatal; la primera debe de dársele curso para corregir la torcida acción del sangrón influyente; la segunda, debe verse en su exacta escala y el impacto mediático que puede lograr; y desde luego no impedir ni contrarrestarlos y percatarse que en la contienda social, todo gobierno tiene sus contrarios, difuminados en la comodidad de las redes sociales, sin riesgos, con sus computadoras o sus Smartphone´s.

La sociedad en que vivimos, evoluciona y estos fenómenos se consideran como un avance, dado que son útiles como instrumentos para combatir la impunidad; incluso debemos verlo como una forma de mejorar la democracia en el país, y construír mejores espacios de interlocución entre ciudadanos y gobernantes.

Contacto.- luisi48@prodigy.net.mx           

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