DIMENSIÓN DE LA DESGRACIA

Luis Ignacio Palacios 09/07/2013 Comentarios

El hombre público, el gobernante, debe estar galvanizado para recibir la extensión de las emociones humanas; puede hacer de tripas corazón y no reaccionar por instinto ante la sarta de estupideces que de continuo se reciben en esta profesión por aquellos que desplazados o perdedores no se acostumbran a una realidad, de que su tiempo ya pasó; y puede también hacerse el fuerte al generar en sí mismo las bondades del sentimiento afectivo o su contrario, cuando recibe la cobarde diatriba, el dicterio vulgar dicho por quienes se escudan en el anonimato de las redes.

Estos dos días, al conocer la dimensión de la desgracia que les ocurrió a los habitantes de Xalisco, han sido aleccionadores, los afectados pudieron constatar que en tiempo real y no a toro pasado, los funcionarios del gobierno estaban movilizándose para atender lo prioritario, la salvaguarda de vidas, el resguardo de todos aquellos que en un santiamén, la avalancha de lodo y agua los dejó prácticamente sin nada; incluyendo a sus seres queridos, pocos, pero hubo lamentables decesos.

Hechos de esta naturaleza, nos muestran la fragilidad de los asentamientos cuando están en territorios inadecuados; no se trata hoy de buscar explicaciones técnicas para echarle culpas a supuestos responsables de la desgracia; actuar con este talante no resuelve la conflictiva, la sin razón es propia de espíritus necios y egoístas que aún en la desgracia de nuestros semejantes, anteponen sus vísceras para criticar de manera pueril lo que se hace en la elemental función de darle sentido a la función protectora de todo gobierno para la gente en desgracia.

Estos momentos son de crisis existencial, para todos aquellos afectados, el estado de fragilidad y horfandad es mayúsculo, una viuda, unos huérfanos, un artesano, comerciantes, todos por igual son los que en su persona representan a los miles de damnificados, es pues el momento de darle curso a lo mejor de los sentimientos de solidaridad y confraternidad que se pueden generar en nuestra sociedad.

Que los políticos ramplones utilicen el escenario para tomarse la foto y para la anécdota de un desconocido altruismo, es deleznable, pero tal cosa no debe de enrarecer el ambiente de interlocución que los gobiernos han establecido con los afectados; el acto humanitario muy propio del personal estilo de gobernar de Roberto Sandoval, debe apreciarse tal cual; los recursos públicos para eso son, y la capacidad de convocatoria de los miembros del gabinete estatal acredita la pasta de la que están hechos.

Todos pueden hacer algo, con orden y método, la pasión justicialista se acredita con Veytia, Gianni, Orlando que están haciendo lo que saben hacer.., ¿y los otros..?

RECURSOS DEL FONDEN, CONAGUA, DIF, SEDESOL

Este país en sus instituciones públicas tiene los suficientes recursos para atender este tipo de emergencias; Roberto Sandoval, con ese olfato singular que tiene para conocer las aflicciones humanas estableció un sencillo método para evitar que vivales se pasen de listos; haciendo un censo puntual de los damnificados, se evita el “mercadeo” de aquellos que frente a las respuestas puntuales del gobierno, buscan satisfacer de manera perversa sus ambiciones.

Cuando son más de mil la viviendas, cinco mil personas afectadas, decenas de vehículos y el gobierno trae consigo respuestas ciertas, contantes y sonantes, este escenario puede hacer pecar al más pintado, en  otras latitudes o aquí mismo, con el desastre del huracán “Kena” algunos vivales funcionarios menores del gobierno estatal, salieron millonarios con su participación en la distribución de apoyos y ayudas institucionales.

Esta es la prueba de la conducta justicialista que debe imperar en cada uno de los servidores que participan en la reconstrucción y ayuda de todo tipo en esta desgracia de nuestro vecino municipio; al menos, se ha tenido la disposición del presidente municipal Heriberto Castañeda quien, no obstante siendo de otro partido político, no se ha hecho el remolón, y como lo dijo el mismo gobernador, “algunos prefieren la crítica, pero el presidente municipal de Xalisco, se ha dejado ayudar con todo lo que el gobierno federal, el estatal, los recursos del Fonden, les traemos a nuestros hermanos de Xalisco para ayudarles y sacarlos de la desgracia..”

Pocos o nadie ha comentado un tema subyacente en la desgracia que sufrieran las personas afectadas por la tromba de lodo y agua; las consecuencias sicológicas son un asunto que poco atrae a los sicólogos sociales, y en los gobiernos a los trabajadores sociales; lo importante es la inmediatez para la organización de los servicios de emergencia; esas visitas que Roberto hace a los albergues, para darles la mano amiga, la palabra reconfortante, la promesa cierta de auxilio, es, sin duda una de las mejores terapias que puede recibir persona alguna que está pasando por estos tragos amargos.

El impacto del desastre, en la estructura social existente en el vecino municipio, nos plantea la oportunidad de contar con mejores formas para reordenar los asentamientos irregulares; planear y organizar los programas desde el nivel del poder ejecutivo estatal, es un mecanismo que debe funcionar de manera perfectible, racionalizando así, las consecuencias emocionales que produjeron los daños causados al patrimonio y a la vida de las personas.

Los damnificados casi siempre tienen actitud tranquila, están impactados, comprenden como nadie la dimensión de la ayuda  gubernamental, de ahí el porqué ésta deben hacerla bién, con eficacia, sin distingos, sin favoritismo y con plena honestidad, va de por medio el prestigio de un gobierno y de su titular.

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