SUCESION PACTADA EN EL SPAUAN

Luis Ignacio Palacios 30/05/2013 Comentarios

Es innegable, que en el anterior rectorado y en el actual que preside el C.P. Juan López Salazar, ha mejorado la percepción de los docentes universitarios, la búsqueda de la excelencia académica, los avatares de la reforma universitaria y la calificación de sus procesos de calidad, han hecho una singular dicotomía en el personal académico; quedan muchas rémoras, los profes barcos y faltistas, que siguen siendo el lastre para el nuevo perfil de académico joven, nuevos catedráticos que ha hecho con su ejemplo de dedicación y pundonor, una nueva imagen del docente de la UAN.

En el centro de esta circunstancia se encuentra el sindicato del personal académico, dirigido por una runfla de gandules, que no han aportado algo trascendente en estos últimos lustros  para elevar el prestigio de la Universidad de todos los nayaritas; Omar Wicab terminó de la mejor forma y a costos altísimos ( y esto lo sabe Juan López ) con los enclaves del Spauan, que no se querían jubilar, y ahí estaban, ni daban clases y estorbaban a los nuevos docentes, defendidos a ultranza por su sindicato cuya existencia se trocó en un oprobio para la reforma universitaria.

Aún sigue en menor medida esta condición, con los comisionados del Spauan en algunas unidades académicas que siguen siendo un estorbo para el trabajo colegiado de las academias; son iletrados, abusivos y gandallas, esta es una realidad penosa para los superiores objetivos que con mucho trabajo lleva al actual rector; ni trabajan ni dejan trabajar en paz a los que saben y ejercen con responsabilidad el oficio de pensar de todo universitario que se precie de ser tal.

Es en este nada cómodo contexto en que se presenta la renovación de la dirigencia del Spauan; y dando el albazo, el actual dirigente -que se ha caracterizado por su falta de ilustración, su torpeza conductal y lo acomodaticio de los espacios políticos que propició el sátrapa gobernador anterior- presenta a la comunidad de catedráticos y a los otros factores de poder, al disminuído Setuan y al cada día más poderoso sector de los “feuanos” a su delfín, a un señor que en su casa lo conocen y que responde al nombre de Carlos Muñoz Barragán, cuyo valor intrínseco lo desconocemos.

EL ALBAZO DE PORFIRIO

Albazo que se generó luego que los docentes de Contabilidad y Administración sesionaron para decidir cuál de los “feuanos”, Haro o David Valle sería su candidato a contender por la Secretaría general del Spauan; asustados Porfirio y sus corifeos pactaron con el ascendente grupo de ex dirigentes estudiantiles que tienen la edad y el conocimiento de que su crecimiento hacia la rectoría y al control de las organizaciones de la comunidad universitaria son su destino manifiesto.

Muñoz Barragán se ha desempeñado como docente en Economía, en contabilidad y finanzas; formado en el interior del sindicato de “académicos”, como dirigente de la sección 19, se incorporó al comité central del extinto Pablo García Galaviz en la cartera de finanzas y con Porfirio López en la secretaría de Trabajo y Conflictos.

Quizás en su persona, un hombre que llega a sus setenta años, representa con genuina condición lo que es ahora el Spauan, la entropía de su organización que se aferra a la  que quizás sea la última dirigencia de este grupo de universitarios, y que su larga presencia en el campus no se haya caracterizado precisamente por abonar algo a la excelencia académica y que hagan hecho suyos los grandes objetivos de la reforma universitaria que hoy está puesta a reevaluación por el rector Juan López Salazar.

Ojalá y con ellos se finiquite la imagen del docente vulgar, faltista y gandalla de sus prestaciones salariales; nuevos catedráticos de deveras reclaman los nuevos universitarios, son aires nuevos de renovación y superación que se concretan con este rectorado, la UAN es un organismo social vivo y actuante, que de una u otra manera se tiene que sacudir de estos enclaves sindicales, cuya existencia no ha contribuído al mejoramiento integral del prestigio que merece la Universidad de todos los náyaros.

Los nuevos cuadros académicos y sindicales tienen que hacer el relevo con mejores luces, preparación y actitudes, para conducir a la UAN, al nivel que reclama esta sociedad y este nuevo tiempo de la entidad; con Carlos Muñoz Barragán  termina un Spauan esclerótico que, al parecer con esta sucesión precluye su vieja condición de factor de poder en la comunidad universitaria.

Contacto.- luisi48@prodigy.net.mx

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