LAS TRIBULACIONES DEL JUZGADOR

Luis Ignacio Palacios 08/03/2013 Comentarios

El día de ayer, en el Tribunal de Justicia del Estado, se llevó un interesante acto académico para conmemorar el “Día del Juzgador Mexicano”, puesto que al cumplirse ciento noventa y cinco años, que en Ario de Rosales, Michoacán se instaló el Supremo Tribunal de Justicia para la América Mexicana; hoy en esta conmemoración debemos recordarles a jueces y magistrados que, solamente la Constitución y las Leyes que de ella emanan legitiman, las órdenes y la obediencia del ciudadano; y que, la legalidad y la constitucionalidad, honran al actual Estado mexicano, heredero de los grandes procesos formativos, la Independencia y la Revolución.

Los actuales juzgadores de la entidad, magistrados y demás auxiliares en la administración de justicia, escucharon las adminiciones del Magistrado ponente José Ramón Marmolejo, quién destacó los retos de la impartición de justicia; y en su oportunidad el Magistrado presidente del TSJ y CJE, Pedro Antonio Enríquez, reconoció la responsabilidad de los juzgadores de ayer y de hoy.

Enríquez Soto, hizo un llamado a magistrados y jueces de la institución a seguir enfrentando con sensibilidad y de manera responsable los retos que implican la revolución jurídica de los últimos cuatro años y el cambio de paradigma constitucional de nuestro país.

Ante un auditorio, pletórico de asistentes, el togado expresó su reconocimiento al legado de varias generaciones de juzgadores a la impartición de justicia en nuestra entidad, así como a los actuales jueces y magistrados “que todos los días con honestidad y un gran sentido de responsabilidad hacen que el Poder Judicial funcione de manera óptima…”

El magistrado presidente destacó que los cambios –que nosotros denominamos un –“Tsumani legislativo”- que son, en sentido lato una revolución jurídica, corresponde operarlos a los actuales impartidores de justicia, a fin de sentar las bases para las generaciones venideras.

“Pero esto —puntualizó— no es para mañana; el reto lo tenemos de manera inmediata, directa, todos los días, porque el principio de interpretación conforme, el control de convencionalidad, el control difuso, el principio pro persona, todas las consecuencias de esa revolución jurídica son y deben ser parte de nuestro trabajo cotidiano”.

En este Día del Juzgador Mexicano se posibilitó una superior reflexión de jueces y magistrados sobre sus retos y tareas inmediatos, principalmente “la reforma penal, la reforma en materia de derechos humanos, el uso de las tecnologías como una herramienta que debe ser incorporada en nuestro trabajo cotidiano para servir de mejor manera al propósito de impartir justicia”.

NUEVO PARADIGMA CONSTITUCIONAL

El escriba, recuerda el apotegma de José María Morelos y Pavón, a propósito de la creación del primer tribunal mexicano,  “que todo aquel que se queje con justicia tenga un tribunal que lo escuche, lo ampare y lo defienda contra el arbitrario.”

Los jueces mexicanos tienen nuevo paradigma constitucional, que consiste en un examen de compatibilidad que deben realizar entre actos y normas nacionales y la Convención Americana de Derechos Humanos, así como sus protocolos adicionales; y la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que es la entidad que interpreta de manera definitiva el Pacto de San José.

Este estándar mínimo que fue creado por dicho tribunal internacional, se debe aplicar en el corpus iuris interamericano; de ahí el porqué las angustias y urgencias de Pedro Antonio para que los juzgadores locales, estudien y se preparen para responderle a los justiciables y a la sociedad en el nuevo plano de juridicidad que todo ello implica.

El magistrado presidente señala que nuestra Carta Magna ya no es dadora de derechos, sino que es hoy “un documento que reconoce la existencia previa de un catálogo mínimo de derechos naturales, civiles, políticos, sociales que están garantizados a todas y todos los mexicanos”.

De esta manera “hoy el juez tiene que  hacer el estudio de esos derechos a partir de su existencia previa, a partir de un reconocimiento que implica condiciones morales, éticas, sociales que las personas o los gobernados tenemos y que están puestos a discusión en cualquier controversia. Esa es la misión hoy del juez, esa es la tarea que tiene hoy el arte juzgar, el arte de poder resolver de manera pacífica los conflictos que todos los días los ciudadanos traen a nuestra puerta y a nuestro conocimiento”.

¡Grave condición, porque la experiencia nos indica que pocos han sido los jueces que se han aproximado hacia una teoría general sobre los cómo aplicar “el control difuso de convencionalidad”! que aumentó de intensidad cuando la SCJN acepta “el control difuso de constitucionalidad” conminados por las nuevas interpretaciones del artículo 133 de la Carta Magna en relación con las reformas vigentes del 1° constitucional.

Este coloquio denominado “Retos y perspectivas de los juzgadores nayaritas en el siglo XXI”,  tuvo la presencia de los representantes del Poder ejecutivo y Legislativo; y del director de la Unidad Académica de Derecho de la Universidad Autónoma de Nayarit, maestro Humberto Lomelí Payán. Sin duda, un acto de estremecimiento en las tribulaciones de los juzgadores, ante el tamaño de los retos…

Contacto.- luisi48@prodigy.net.mx

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