LA CONSTRUCCIÓN DEL ESPECTÁCULO POLÍTICO

Luis Ignacio Palacios 21/01/2013 Comentarios

Desde luego que no se trata de la glosa del librito de Edelman,  que nos dice que la práctica política en su esencia más pura, es elemental para comprender el mundo, en donde la política cada vez necesita más comunicación; sino que el escriba pretende hacer una oteada sobre los mecanismos de comunicación política que está construyendo el gobernador Roberto Sandoval, que en el ejercicio de su hegemonía se ha transformado en un aspecto central de su administración.

Y que ha sido eficaz en muchos frentes y que a últimas fechas tiene confrontas y disfunciones en varios escenarios, que se han potenciado en la prensa marginal y en las redes sociales de la internet, que, como el facebook es un auténtico salón de clases con rudas expresiones de “bullyng” donde sus detractores –propios y simulados- salen indemnes de la crítica contestataria, por el grado de impunidad y estolidez que le son propios a estos espacios de comunicación.

Roberto ha sido muy hábil para el manejo de técnicas elementales para incidir en la opinión pública orientada a los estratos populares, donde radica su base social, quienes le dieron sustento en sus procesos electorales; empero, ahora como gobernante, sin problema alguno de compactación de su equipo político, y con el sometimiento fáctico de los poderes y municipios a su potestad institucional, le aparecen disfunciones e interferencias de comunicación política con otros actores sociales, que tienen nombre, voz y espacios para expresarse.

Hoy, el gobernante de los nayaritas enfrenta disfunciones en su comunicación política, como el factor fundamental de su operación como titular del ejecutivo, y surgen de incidentes baladíes; uno, la intrusión de los dirigentes de dos organismos empresariales en el ámbito personal de su toma de decisiones para nombrar al titular de la Secretaría de desarrollo económico, cuyo colofón al final pudo capitalizarlo con una singular reunión de su secretario general de gobierno con las dirigencias empresariales locales.

Salvo una, la de la Cámara de comercio de Tepic, quienes de manera puntual se deslindaron de sus pares en eso de andarse metiendo en territorios que no les competen, pero por otro lado, aprovecharon para presentar una agenda muy clara de su posición como representantes del comercio organizado de la ciudad capital, en la obviedad de que lo que sigue es una reunión del gobernador con todos ellos.

Aunque todos sabemos que solo son cuatro organizaciones que gozan de auténtica representatividad, los demás son solo membretes impostados en el reflujo de empresarios que unidos al gobierno anterior dejaron este tipo de herencias incómodas.

 LA FUNCIÓN ¿O CONTROL? SOCIAL DE LOS ESPECTÁCULOS

Dos, el anuncio de que en los festejos de la Feria de Tepic, o “de la gente” o como se vaya a llamar este escenario de comercialización, y presentaciones estelares de artistas que en el imaginario colectivo están enraizados por la masificación de la telebasura que promueve el duopolio Televisa y TvAzteca, generó un sinfín de improperios, en los noticieros y comentarios de las radiodifusoras del Grupo empresarial “Alica” ante la manifiesta incapacidad de los hombres del gobernante que no pudieron desactivar lo viral de la noticia que no solo se diseminó en las redes sociales.

En los medios locales, al igual que en muchas otras entidades de la república, el reportaje, la nota informativa es el fin en sí mismo, en el caso de la presencia del cantante Luis Miguel, el objetivo es la confronta de una seria política social que tiene implementada esta administración, al mantener como prioritario la masificación de espectáculos populares, que los consideran –y así lo definen- como atractores de turismo receptivo.

Y este, es un asunto de complejidades que surgen en el diseño de la comunicación política; la música popular, sus cantantes, la cultura de la estridente música de bandas, tienen un inmenso público cautivo, y no solo en el lumpenaje, sino en los estratos de la clase media, la burocracia y el común del ciudadano; ¿cómo traer música “culta” si sus aficionados son unos cuantos cientos..?

El Jazz como género musical, conciertos de cuartetos de cuerdas, filarmónicas y sinfónicas, operetas, danzas clásicas y modernas, teatro de los grandes autores de la lengua española e inglesa; son espectáculos que cobran mucho menos que las bandas y los cantantes que tanto seducen a la gente; sin embargo estas conjeturas nos dejan el mensaje, que al no existir una política cultural del gobierno del Estado para crear mejores niveles de entendimiento y conocimiento de las artes, seguirá el pópulo con sus aficiones a la telebasura de las empresas del duopolio televisivo.

En una sociedad como la nuestra, la promoción publicitaria de todos los productos para las necesidades de las personas se convirtió en una rama exitosa de la economía, ocupan el espacio de la comunicación masiva, hasta saturarnos; la comunicación de los asuntos públicos, los temas de la agenda del gobierno no deben improvisarse, so pena de convertirse en factores de tensión política y disfunción en la comunicación social.

Estas acciones de Roberto, tienen una clara función política; mantener las adhesiones de sus huestes, empero como gobierno, tiene que dar la cara con todos los actores sociales, y la gente de dinero, que piensa, critica y se mete aún en escenarios que no le son propios, no son devotos del gobernador, no votaron por él y ahora que hay una especie de laxitud gubernamental en los ejes del espectáculo político que construyó para ser gobernador, se posicionan en su contra, constituyendo otro factor de crisis que viene a sumarse al problema de la mega deuda heredada y los miles de trabajadores basificados en gobierno y en el Ayuntamiento de Tepic.

Si Roberto quiere mantener alto su porcentaje de posicionamiento social, al implementar sus políticas públicas, debe aplicarse en separar perfectamente su diseño de marketing político de la comunicación política; el primero se dio en los procesos electorales como instrumento de conexión con sus electores, y la segunda es el instrumento del Estado para la construcción de consensos en apoyo a la gobernabilidad que toda administración busca mantener.

Y Roberto bien que sabe la importancia de los fundamentos simbólicos de la política; cuando monta sus finos caballos siente, percibe la identidad de la plebe en su persona, lo que ellos nunca podrán llegar a ser, de ahí su cercanía y calidez que les prodiga en atender a los cientos de gentes que se apelotonan en su rededor cuando hace giras o inauguraciones de obras.

Esta es la asignatura pendiente, saber dosificar la información en modos, formas y tiempos de oportunidad, para incidir en el comportamiento del público masivo en términos de su vinculación emocional con la figura del gobernante y su discurso político. Lo que vemos ahora en los disensos y en la crítica contestataria, son las formas específicas de resistencia política de estos actores sociales a las propuestas gubernamentales.

Lo cual nos implica la prudencia de atemperarlas y acotarlas con los atributos que tiene el gobernador Roberto Sandoval.

Contacto: luisi48@prodigy.net.mx

Interactúa con el autor, deja un comentario u opinión »

Ir al contenido