EL ACERTIJO DE MANUEL NARVÁEZ

Luis Ignacio Palacios 07/01/2013 Comentarios

A todos aquellos que tienen la epidermis política muy sensible, les causó ámpula el nombramiento de Manuel Narváez como titular de la Sedeco estatal; al integrarse al gabinete del gobernador Roberto Sandoval, se generan variopintas expresiones, vagas casi todas, puesto que giran en rededor de la presencia de santiaguense en dos puestos de singular importancia en el gobierno del sátrapa que precedió al actual; poco o nada se dice de la necesidad de la medida, o para que lo entiendan los quisquillosos, “pa´que la cuña apriete, debe ser del mismo palo…”

De todos los hombres cercanos que integraron el gabinete del gobierno anterior, me aseguran que ninguno, ¡ninguno! metería las manos por ney gonzález, en caso de que Roberto Sandoval se decidiera a promover actos jurídicos en su contra, ya no se diga con los señalados por el OFS que pretendieron justificar sus rapacerías con facturas apócrifas, Román Mesina, Horta y Hernández.

¿A qué obedece esta actitud de aparente desagradecimiento para con el sátrapa y las resultas de la fiscalización que abrió parte de la cloaca pestilente de la herencia dejada al gobernador Sandoval..? a una cuestión simple, al pésimo trato que les prodigó, al desprecio con que trataba a los secretarios del despacho, años y años de dicterios y hostigamientos, en la burda caricatura de la administración.

No podemos entrar a la sique de todos aquellos que fueron funcionarios de primer nivel; pero si es obvio que colegimos que no existe sentimiento alguno de solidaridad para con lo que hoy representa el más grande oprobio que haya llegado al poder ejecutivo; y mas ellos, que fueron parte silente o cómplices beneficiados de todo el esquema de corrupción y tráfico de influencias que desde el despacho del poder ejecutivo se ejecutó sin pudor alguno, sin freno legal; pensando quizás que serían eternamente impunes.

Manuel Narváez fue testigo privilegiado de todo lo que se operó en la administración anterior durante los primeros tres años en que funge como secretario particular; ya en la presidencia del Congreso, tomó distancia e hizo uno y mil malabares para cumplir con eficiencia su papel de jefe del control legislativo; sin embargo, pocos saben lo que tuvo que hacer junto a Pedro Antonio Enríquez, a la sazón sub secretario jurídico para desactivar “los berrinches e inconsecuencias” que pretendía instrumentar rocambolescamente el sátrapa de la Mololoa.

UN PAR DE GANDULES

Ya en la locura final, con empréstitos absolutamente inconsecuentes Narváez apagaba sus celulares y se ausentaba de las oficinas del congreso para evitar los reclamos airados para la concreción de las locuras; dos diputados se aprovecharon de este escenario de vacíos e interferencias entre el legislativo y el ejecutivo, Dolores Galindo y Roberto Lomelí, que obtuvieron a tras mano de Florencio Román Mesina, millones para la “compra de diputados de oposición” para la aprobación de los empréstitos.

Los costos inflados de la carretera en la Cruz de Huanacaxtle, entre otras iniciativas constituyó el jolgorio de la danza de millones en dónde el sátrapa ganaba de todas todas y dejaba hundido el futuro financiero del gobierno estatal.

Hubo un par de iniciativas que presentó el entonces edil de Tepic; la orden fue terminante desde Palacio de gobierno, que no se aprobaran, incluso que se operara en contra con las bancadas opositoras; Narváez dejó el asunto a la dinámica política de quienes operaban la contienda tras bambalinas y al final, apoyó las iniciativas de Roberto.

Si las dirigencias de las oposiciones estaban amancebadas, y los hilos del poder funcionaban sin interferencia desde Palacio de gobierno, el papel más incómodo en el cierre del sexenio, le correspondió precisamente a Manuel Narváez, que acreditó su institucionalidad y militancia, sacando adelante la alicaída campaña del candidato a diputado federal Juan Manuel Rocha Piedra; de esa manera se constituyen los compromisos con el actual gobernante.

Hoy, como secretario del gabinete estatal, el santiaguense viene a cumplir una tarea de operación política, nada más que su presencia es sesgada, desde la Sedeco hará lo propio para un gabinete que le falta concreción en el diseño de las políticas públicas del gobernante.

Los medios y algunos analistas, acostumbrados a leer de manera lineal los movimientos del aparato gubernamental poco exploran la constante de Roberto, quien escoge el camino recto para la operación de sus lances y nombra al ex secretario particular y ex coordinador de la bancada priísta del gobierno anterior, como sucedáneo del mensaje político ulterior al sátrapa de la Mololoa.

POST SCRIPTUM

Vaya con los delirios sindicales..! ante el complejo problema de la liquidez del Ayuntamiento de Tepic, el Sutsem en lugar de presentar un rostro de solidaridad con su fuente de trabajo, le echan leña al fuego; como si los paros locos generan el clima que reclama la banca para la resolución de empréstitos; toda esta herencia es el rescoldo perverso del gobernante anterior, que por lo que se ve, se ha salido con la suya, al dejar un escenario inmanejable financieramente.

Es tiempo de respuestas..! a lo mejor por ahí alguien entiende lo de Narváez…

Contacto: luisi48@prodigy.net.mx

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