ENCUENTRO DE DIPUTADOS Y MAGISTRADOS DEL TSJ

Luis Ignacio Palacios 17/12/2012 Comentarios

Hoy, en la sede del Congreso del Estado se llevará a cabo la segunda reunión entre los diputados integrantes de la actual legislatura y los magistrados del Tribunal Superior de Justicia del Estado; la primera de estas reuniones fue hace meses en el Hotel Altamirano, les permitió conocerse e intercambiar puntos de vista de la función sustantiva de cada cual, como integrantes de los poderes estatales.

Activos como pocos titulares del legislativo y del judicial, tanto Armando García como Pedro Antonio Enríquez, han dominado la agenda mediática y política en el decurso del primer año del sexenio de Roberto Sandoval; con tiempos que les son asimétricos entre estos poderes, algunas de las cuestiones que tratarán el día de hoy, gravitan dentro del ámbito del poder ejecutivo, sin duda, su institucionalidad ha sido manifiesta y de cara a la sociedad, existe una armonía entre las tres instituciones y sus titulares.

Al interior del poder judicial, pesa su propia existencia, el diseño –obeso- heredado ha sido ya estudiado por gente cercana al poder ejecutivo, al igual que la inutilidad del tribunal de justicia administrativa, en la mira mediata de Roberto, está la contra reforma constitucional respecto del número de magistrados que actualmente integran al TSJ, y la desaparición de aquél; sobre todo, con la inminencia de la implementación del nuevo sistema de justicia penal acusatorio, que causa graves vicisitudes, merced a los altos costos que se tienen que erogar para hacerlo. En estas tareas, está el discreto y eficiente accionar en el hombre de mas confianza del gobernante, el talentoso abogado Miguel Ahumada.

Los diputados por su parte, se la llevan muelle, han hecho de su función un seguimiento casi puntual de todo el diseño del trabajo legislativo que Armando García estableció en cuanto llegó a la coordinación política de su fracción mayoritaria y a la presidencia de la comisión de gobierno legislativo; poco se han distinguido las oposiciones y los rurales e imperitos representantes que han evidenciado un conmovedor espontaneísmo en sus propuestas de proyectos de adiciones al cuerpo legal que tenemos.

Desde la inutilidad manifiesta y con visos de inconstitucionalidad de las reformas al Código Penal sobre el delito de usura, donde queda registrada de manera puntual, la supina ignorancia jurídica de su promovente, sabiendo lo anterior, el líder camaral dijo que había que dejar que los diputados se expresen y se muevan “de acuerdo a sus particulares luces” en este caso, el ridículo de esta abominación jurídica, arrastró a toda la Legislatura.

En mediano tiempo, viene la renovación de magistrados, a quienes se les cumple el periodo para el cual fueron nombrados por el Congreso; se mueven ya en el foro y en las organizaciones de abogados, las pujas privadas y públicas ya se están expresando; y es ahí, en el escenario trascendente de los cambios en que solo truenan los chicharrones del gobernador Roberto Sandoval; de todas formas, es altamente laudatorio para ambos poderes, el legislativo y el judicial, que acieten y perfeccionen su nivel de interlocución, los actos trascendentes de ambos, requieren de su complementación y apoyo mutuo.

Los dos son pares, Armando García y Pedro Antonio Enríquez, con su laborioso y constante trabajo, le están dando prez a sus presidencias y dejando llano el camino para las resoluciones del gobernador Roberto Sandoval; como nadie hoy, ellos han entendido la naturaleza política y las proyecciones trascendentes del sexenio. Están haciendo su chamba…

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