SIN CONVOCATORIA EL INFORME DE RESULTADOS

Luis Ignacio Palacios 12/12/2012 Comentarios

En los últimos lustros la pluralidad de los gobiernos municipales y estatales que devino con la alternancia política no ha sido una condición suficiente para que los mexicanos tengamos gobiernos eficaces; de facto, nuestra democracia electoral no ha podido garantizar que aquellos que son electos por el voto popular, en el gobierno de conduzcan de manera responsable y rindan cuentas del ejercicio del cargo, pese a que se tienen las instituciones fiscalizadoras en todas las legislaturas.

El cómo rinden cuentas el gobierno del Estado de Nayarit y los Ayuntamientos, es un tema poco recurrido de manera responsable en lo local, y a nivel nacional aquellos estudios que existen se enfocan a la  fiscalización del gobierno federal; sin embargo, es de vital importancia la fiscalización local, dado el enorme presupuesto que ejercen el poder ejecutivo estatal y los gobiernos municipales, en áreas tan importantes como la educación, salud y seguridad pública.

Al menos en Nayarit, en el ejercicio precedente de Antonio Echevarría existió el ánimo de crear la institución de la Cámara de diputados para una fiscalización eficiente; al contar con un  gobierno dividido, quedó en manos de las bancadas opositoras el modelo instrumentado del Órgano de Fiscalización Superior, cuya funcionalidad quedó mediatizada por la ingerencia e intrusión del nombramiento de su titular por parte de las  fuerzas políticas que dominan el escenario local.

Así, frente al cínico y reconocido ejercicio de dispendio llevado a cabo  por el gobierno anterior, por medio del cual, el sátrapa ex gobernador se trocó junto a su familia en un poderoso inversionista en varios frentes; y con los registros de los desvíos de recursos, ejercicio indebido de funciones, que son el sedimento de la corrupción innegable, y que ya constan en los informes de la Auditoría Superior de la Federación y del Organo de Fiscalización superior de la Cámara de Diputados local, el informe de resultados no es un tema atractivo para medios y sociedad.

En efecto, este viernes anterior le fue presentado al diputado Armando García presidente de la comisión de gobierno y de la comisión de hacienda, cuenta pública y presupuesto, por el auditor general Salvador Iñiguez el informe de resultados que contiene la fiscalización que se practicó al ejercicio 2011 a los tres poderes estatales, veinte Ayuntamientos, fideicomisos y entidades paraestatales.

La fiscalización practicada por los auditores del OFS, se focaliza en el ejercicio de los recursos federalizados, propios y si su funcionalidad estuvo de acuerdo al marco legal que nos rige y si trabajaron conforme a los cánones que impone una eficiente administración pública, es decir, ahora, la evaluación del desempeño de sus funciones y atribuciones cobra singular interés para la debida auditoría gubernamental.

SIN PRENSA NI INVITADOS

La presencia de Salvador Iñiguez, junto a sus principales colaboradores del OFS, no despertó el mínimo interés de los medios, ni hubo periodista de opinión alguno; tal cual me lo comentó el diputado Armando García, previo a la presentación del primer informe de gobierno del presidente municipal de Tepic; en la charla, le comenté que posiblemente se deba a que no fuimos invitados y que tal ejercicio es un sencillo evento protocolario, sin glosa ni debate alguno.

Para la ciudadanía, para quienes si nos interesa conocer el enorme esfuerzo que los auditores llevan a cabo en condiciones difíciles, nos encontramos con algunas interferencias en el conocimiento cabal de los resultados de las auditorías practicadas, de entrada, el críptico lenguaje que utilizan, y segundo, el esquema de su presentación, a nuestro parecer, carece de didáctica y muy poco les puede decir a cualquier persona que se meta en los extensos archivos de su presentación en la internet.

Nos dice el texto del informe que el objetivo de las auditorías es “comprobar la adecuada administración, manejo, aplicación, comprobación, y justificación de los recursos públicos; verificar el cumplimiento de los objetivos y metas contenidos en  los programas mediante la estimación o cálculo de los resultados obtenidos en términos cualitativos o cuantitativos..”

Tan solo en la Secretaría de Salud, se encontraron entre  otras cuestiones que se otorgaron compensaciones y sueldos al personal de contrato de manera discrecional, y que estos pagos no estaban reflejados en un tabulador de compensación ni sueldos autorizados por autoridad competente.

Los registros contables son incorrectos y confusos, se incumplió con la Ley de Adquisiciones, pagos a proveedores de manera irregular y existen demasiadas cuentas bancarias aperturadas; todo lo anterior no fue solventado por la autoridad fiscalizada, y las observaciones persisten, pueden ser, incluso materia de delito, y sin embargo, por el modelo que tenemos, si a la postre se comprueban los ilícitos, serían prácticamente inimputables.

URGE UN NUEVO MÉTODO

Estimamos que es urgente un nuevo ejercicio, de la Cámara de diputados y del Organo de fiscalización, porque el actual sistema no dota a los ciudadanos de verdaderos mecanismos para exigir cuentas a los gobernantes; estos mecanismos de rendición de cuentas medio formales y medio legales no son suficientes para entender a cabalidad cómo rinden cuentas los gobernantes ditirámbicos y expósitamente corruptos como el ex titular del poder ejecutivo anterior.

No le saquen..! abran los documentos a Juan Pueblo y exhorten a los especialistas para que señalen lo evidente, y sobre todo, que las autoridades que deben iniciar el

fincamiento de responsabilidades penales, actúen conforme a sus atribuciones; desde este punto de vista, la pelotita está en la cancha del actual poder ejecutivo, y es, Don Roy Rubio quién tiene mano para decir, “esta boca es mía y en este gobierno sí le vamos a dar transparencia y ejecutoriedad legal a los resultados de las auditorías..”

Mientras tanto, el diputado Armando García tiene otra bandera mas para azuzar a sus pares para que en comisiones o en sesiones públicas los diputados acrediten al menos que sí se pusieron a leer, (la serie de documentos que no están integrados, cada uno de ellos es un apartado independiente) las 476 páginas de la fiscalización al Poder Ejecutivo; las 76 al Poder Judicial y las….solo 18 páginas al Poder Legislativo, que es el 34% de alcance del millonario presupuesto ejercido.

Queda aún sin dilucidar el viejo tema casi oculto de que los millonarios recursos que ejerció el poder ejecutivo anterior en la remodelación del edificio sede del poder legislativo, fueron desviados, porque fueron recursos federalizados etiquetados para la infraestructura social, para abatir la marginalidad y la pobreza de la población.

La fiscalización gubernamental y sus resultados, parecen ser un galimatías enredoso, profuso, confuso y difuso; un tanto ajeno al principio de racionalidad del modelo mexicano, en donde lo importante es saber determinar el alcance de lo auditable, conforme a la técnica y procedimientos especializados de la auditoría gubernamental.

Mientras no se meta a la cárcel a un Secretario de Finanzas cómplice de su gobernador, a los que armaron la contabilidad con alfileres y a quienes asignaron obra pública sin cumplir con el marco legal, o se encarcele a un tesorero municipal, a un edil, a un contralor municipal, por lo evidente de su enriquecimiento ilegítimo, de su tráfico de influencias y de la corrupción rampante que han protagonizado en estos últimos años, la fiscalización gubernamental seguirá teniendo un pobre reconocimiento social y una muy explicable actitud comodina de la clase política y administradora.

Contacto: luisi48@prodigy.net.mx

Interactúa con el autor, deja un comentario u opinión »

Ir al contenido