EDGAR VEYTIA IMPULSA CAPACITACIÓN EN LA PGJ

Luis Ignacio Palacios 11/12/2012 Comentarios

Once son los Estados de la república que ya tienen en vigor el nuevo sistema de procesos penales, llamado acusatorio –a contrario sensu del inquisitivo- o de juicios orales; al mes de la llegada de la presente administración, el gobernador Roberto Sandoval, firma el primer convenio de intención con la SecTec, que coordina Felipe Borrego, la dependencia de la Secretaría de Gobernación del gobierno federal que coadyuva en su implementación en las entidades federativas.

Es Nayarit, el último en suscribir los convenios para implementar en nuestros Códigos y leyes complementarias, la trascendental reforma constitucional del 2008; la Comisión Tripartita de los poderes locales está haciendo lo suyo, cumpliendo el ominoso cauce burocrático que establecen los inefables coordinadores de la SecTec; la  Escuela Judicial del Tribunal Superior de Justicia, en este tiempo viene desarrollando desde hace meses cursos para que Agentes del Ministerio Público, funcionarios de la PGJ y Defensores de Oficio, complementen su formación profesionales, y puedan encarar los retos que implica la vigencia del nuevo sistema.

La pretensión del gobernante, es que, el día 1° de Enero de 2014, Nayarit ya tenga instaurado el sistema de procesos penales acusatorio; y ante el desafío mayúsculo que esto implica, las dos grandes entidades que serán las protagonistas del nuevo modelo, sobre todo sus titulares andan con el Jesús en la boca, ante la magnitud de las tareas que tienen que cumplir, sin descuidar la parte sustantiva de sus cotidianos trabajos.

El día de ayer, tuve la oportunidad de participar en la presentación del libro “Litigación en audiencias orales y Juicio Oral Penal” de la autoría de una joven, talentosa e inteligente abogada mexicana, candidato al grado de Maestra en Derecho Penal por el Centro de Estudios Avanzados de las Américas, Isabel Maldonado Sánchez; quién fue recibida en el auditorio de la PGJ, por el Procurador General de Justicia –de facto, encargado del despacho- Edgar Veytia, quien le dirigió unas elogiosas palabras, en  base a la solidez de su preparación académica y a la excelencia del texto que fuera presentado al personal de la PGJ.

Se le informó a la ponente, que en Nayarit, esta nueva administración ha dedicado con toda responsabilidad y sentido profesional, sus acciones para hacer lo conducente en la implementación del nuevo sistema de justicia y de seguridad pública; que a la par de las delicadas responsabilidades que tienen, los servidores públicos, agentes del MP, peritos, policías, se están preparando en toda la parafernalia que trae consigo la meticulosidad que exige el nuevo modelo.

DISERTACION DE LA PONENTE

Con una excelente didáctica, la abogada Maldonado, expuso de manera clara, sucinta y explícita, la parte sustantiva de su obra, que contiene prácticamente el ABC del nuevo modelo de proceso penal acusatorio; las tripas del sistema pues, el grado de complejidad que implica su vigencia, “no son adiciones al actual; es todo un complejo nuevo, con sus propias reglas, con su cultura y la necesaria capacitación de todas las partes que intervienen, desde la primera de las actuaciones hasta llegar en su caso al juicio oral..”

Los nuevos paradigmas jurídicos, surgidos de la doctrina garantista tan boga desde hace lustros en Hispanoamérica, imponen grados altos de complejidad, no tan solo para la instrumentación de las carpetas iniciales del registro de los casos, sino el encuadre mental de los funcionarios de las procuradurías, responsables primeros de acudir y enterarse del hecho delictuoso, que forzosa y necesariamente tendrán que contar con una sólida formación académica y actualización de las técnicas de investigación, registro y dictámenes periciales que conllevan los casos en el nuevo modelo.

El marco constitucional en la expresión de la trascendental reforma del 2008, es prolijo y contundente; de ahí que las leyes y códigos de procedimientos penales implican mayor grado de especialización para cada una de las fases o instancias que componen al proceso penal acusatorio.

La autora del texto presentado, fue muy clara en su exposición, en el momento del inicio del caso, el Agente del Ministerio Público deja de ser autoridad y se transforma en una de las partes litigantes, y la oralidad se genera desde la imputación del hecho delictuoso al sujeto activo hasta la audiencia del juicio oral; la litigación es el instrumento y medio para acreditar la validez de la Teoría del Caso en sus elementos fáctico, jurídico y probatorio.

El texto, constituye de hecho una guía sucinta de todos y cada uno de los actos que se deben contener las carpetas de registro del hecho delictuoso y una serie de reglas técnicas a cumplir, para el desarrollo de las habilidades de litigación oral; los policías ministeriales, los peritos, los agentes del Ministerio Público, todos, deberán contar con la capacidad necesaria para el cumplimiento cabal de los exigentes extremos procedimentales del nuevo modelo.

Con ese natural olfato que tiene Veytia para cumplir con sus responsabilidades, a la par de traer a la autora del libro, previo a su brillante exposición ante sus funcionarios, con lo calmo y convincente de su argumentación, les anunció que el próximo año, Isabel Maldonado Sánchez, será instructora directa del personal responsable de operar los mecanismos del nuevo modelo; de esta manera Miguel  Ahumada y Pedro Antonio Enríquez constatan que también en San Juan hace aire…

Interactúa con el autor, deja un comentario u opinión »

Ir al contenido