TECNOLOGÍA DE ALIMENTOS

Veshalica Palacios Quezadas 10/12/2012 Comentarios

Los alimentos son imprescindibles para la vida. La necesidad de alimentarse ha movido a los hombres a explotar la naturaleza y a buscar las mejores maneras de usar de a otros seres vivos como fuente de alimento.

Hace unos 10 000 años, la actividad recolectora y cazadora de nuestros antepasados, fue sustituida por  el comienzo de la actividad ganadera y agrícola, lo que llevó a una revolución social y cultural y a una expansión de la población sin precedentes hasta ese momento.

En el mundo actual el reto es alimentar a una población creciente, más numerosa que nunca, con el tipo de alimentos y la cantidad adecuados a la vida humana y logrando que lleguen a todos los hombres de una forma equitativa. Además debemos obtener estos alimentos sin esquilmar la naturaleza y sin dañar el ambiente de forma irreparable.

En 1803 Thomas Malthus, economista y clérigo protestante inglés, escribió un ensayo sobre el principio de la población; según él, el mundo tendría un desenfrenado crecimiento en su población, que generaría conflictos, hambre y enfermedades.

La teoría malthusiana sostenía que mientras el crecimiento de la población en el mundo se daba en forma geométrica, la producción de alimentos aumentaba en progresión aritmética. Ante esto, Malthus proponía como solución aplicar un control de la natalidad y confiaba en que los factores de regulación natural (guerras y epidemias) retardarían la llegada de una crisis total de alimentación.

Pese a los avances que hubo en la medicina, que prolongaron la expectativa de vida, la teoría malthusiana quedó superada por los hechos. Hoy la producción de alimentos, ayudada por la tecnología, crece mucho más rápido que la población; sin embargo prevalece la inequidad en la distribución de los alimentos, resulta inaudito que países con alta disponibilidad de recursos naturales, tengan serios problemas de desnutrición entre su población y en particular en los llamados grupos vulnerables, niños y ancianos.

El procesamiento de los alimentos entonces, no es tan sencillo y directo como se pudiera pensar, actualmente se mueve desde un arte hasta una alta ciencia interdisciplinaria.

La tecnología de los alimentos es una ciencia multidisciplinaria que recurre a la química, la bioquímica, la física, la ingeniería de procesos y la gestión industrial. Los científicos y técnicos en alimentos son responsables de que éstos sean sanos, nutritivos y tengan la calidad exigida por el consumidor. Todos necesitamos comer, de modo que siempre seguirá existiendo demanda de tecnología alimentaria.

Se han desarrollado técnicas de producción, para satisfacer las demandas actuales de conservación económica y satisfacción del consumidor en los aspectos nutricional y sensorial, ausencia de conservadores, baja demanda de energía durante la producción y seguridad ambiental.

La producción de alimentos nos plantea una interesante contradicción. Por un lado es necesario producir alimentos en gran cantidad para nutrir bien a una población creciente, pero si el crecimiento de la producción provoca importantes daños en el ambiente, no sólo estamos destruyendo la biosfera, sino que en un futuro casi inmediato, disminuirá la capacidad de extraer alimentos de una naturaleza seriamente dañada.

Por fortuna en este momento hay soluciones para enfrentarse a este dilema. El reto es conseguir que se vayan implantando a pesar de las resistencias y dificultades prácticas que todo cambio supone.

Un ejemplo es la llamada agricultura sostenible o alternativa, la cual utiliza procesos biológicos benéficos y productos químicos no dañinos para el ambiente, porque se eliminan rápidamente y no dejan residuos tóxicos.

La alimentación del futuro, estará condicionada por las exigencias dietéticas y de salud. Estas tendencias harán predominar a los productos hortofrutícolas y a los  más ecológicos posibles, frente a los de origen animal, lo que significará un innegable aumento del consumo de productos que tengan como base a los vegetales.

Lo anterior implica el rompimiento de paradigmas alimentarios e ir adaptándose a la nueva e inevitable etapa futura de la alimentación humana; es un reto que hay que ir superando por etapas, pero sin retrasarse demasiado para no ser superado por la imparable competencia de otras zonas de producción.

Contacto: veshalica@gmail.com

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