BITÁCORA DEL MÉDICO VETERINARIO

Luis Ignacio Palacios Quezadas 10/12/2012 Comentarios

En este planeta globalizado y comunicado por todos lados con tecnologías que hace unos 20 años no hubiéramos ni siquiera imaginado, estamos empezando a «resentir» sus efectos a nivel local, noticias y demás información esta al momento en que suceden; vivimos en una aldea global.

En la parte veterinaria y de la producción animal no estamos alejados de esto, apenas terminas de leer un estudio que sacan los gringos cuando ya los brasileños sacan el suyo y así; hace días veíamos como la epidemia de influenza aviar llegaba a los altos de Jalisco un virus que no se había visto en esta parte del mundo: el sub tipo H7N3, el último brote de influenza aviar de alta patogenicidad ocurrió en 1994, y fue del subtipo H5N2, desde entonces se mantiene controlada la enfermedad, según datos de la FAO.

En 1963 la influenza H7N3 afectó a pavos en Gran Bretaña, a principios de los 90 llegó a Australia donde mató a centenas de miles de pollos, y en 2002 se presentó un brote en granjas avícolas de San Antonio, en Chile, donde afectó a más de 500,000 aves con un costo de 31 millones de dólares.

También se ha presentado en Canadá, en Columbia Británica en 2004, causando el sacrifico de 17 millones de aves y en 2007 en Saskatchewan, afectando a un plantel de reproductores.

En nuestros días de estudiante de Veterinaria sabíamos que si querías aprender o trabajar en aves tenias que ir a Tepa, en los Altos se encuentra una gran población de aves de postura como de pollo de engorda, ahí se focaliza la mayor producción de aves de postura de todo México.

¿Cómo llegó este virus entonces a los Altos de Jalisco? según las noticias y reportes de Senasica y de Sagarpa son las aves migratorias a las que ellos no tienen control las culpables de distribuir este virus (?¿).

Empresas internacionales como Hy-line fundada por Henry A. Wallace, fundador de la Pioneer, principal productor de semillas híbridas y transgénicos en todo el globo, tienen granjas de reproductoras en los altos de Jalisco, son las encargadas de producir a las pollas que van a repoblar las naves de donde va a salir el huevo que consumimos.

En el caso de cerdos los grandes productores es sabido que traen de Europa, Canadá y EUA sus pies de crías a México, para de ahí hacer sus cruces y sacar líneas comerciales que van y abastecen el mercado. Los engordaderos de ganado están por el mismo estilo, México es exportador de ganado flaco a USA y ahora también a Turquía.

De los apasionados de los perros nos ha tocado ver campeones de raza y Best in Show criados en otras partes del mundo exhibiéndose en México, por tanto vemos hermanos completos o de líneas de sangre ganando en México y en los grandes concursos organizados por la Federación Internacional en Europa o el American Kennel Club.

El mundo del caballo suceden casos similares, prácticamente  puedes tener con relativa facilidad cualquier caballo de cualquier raza a la mano sin salir del país.

VIRUS Y PATOLOGÍAS

¿Tendrá consecuencias en la salud humana y animal que caballos y demás especies animales lleguen de todas partes del mundo a nuestro país?

Aun no lo sabemos, pero en el resto del planeta estamos viendo casos como el virus Hendra en Australia que llegó en 1994 mató a 14 caballos; un virus que no había sido identificado antes en ninguna parte del mundo, ha provocado muerte en humanos también, ahora en 2012 aparecieron 18 nuevos casos de este virus que se pensaba controlado.

En Estados Unidos ha empezado a cuarentenar Estados y hospitales equinos por casos de virus del oeste del Nilo, al igual que por un herpes virus EHV-1, aquí en la clínica que hacemos en México el año pasado tuvimos casos de caballos y yeguas de diferentes razas y función zootecnica con síntomas similares a los que se encontraron en USA. También el caso de perros que aún que cuentan con esquema de vacunación completa están enfermándose con signos clínicos compatibles a coronavirus y moquillo.

A falta de pruebas concluyentes, estamos observando que en México no estamos tan «limpios» o exentos de adquirir enfermedades que decíamos controladas, observamos que el aumento de la población demanda cada día más alimento de origen animal, conmina a que se busquen las mejores razas para producir más con menos.

Esta necesidad social, se traduce a engordas, granjas y naves de postura con mucho mas tecnología, y más hacinamiento en menos espacio, lo que compromete al sistema inmune dejándolo a merced de cualquier bicho.

Y si a eso le sumamos que son razas o animales que vienen de otro país y no están acostumbrados a los climas de nuestro país, estamos forzándolos a producir en condiciones adversas y provocando entonces pérdidas económicas.

MODIFICADOS HÁBITOS DE LOS CABALLOS

Los animales de compañía como los caballos no están exentos de sufrir estrés, en un estudio reciente se observo que el 90% de los caballos de carreras tienen úlceras en el estomago, y que el resto de las disciplinas ecuestres están en un 65%, y no es para menos, mandamos traer el mejor caballo de donde sea, ya sea para correr, saltar, para la charrería etcétera, y todo para ganar, a costa de lo que sea.

Los humanos son los que han metido a los caballos en caballerizas, estos extraordinarios animales están hechos para correr por su vida, están adaptados para comer hasta 20 horas, y cuando están en pesebre cuando mucho masticaran 3 o 5 o 6 horas, provocando problemas orodentales.

Los perros se han convertido en parte de la familia, incluso en algunas ciudades han venido a sustituir hijos, amistades o pareja; humanizar a los perros no es para nada saludable, ellos tienen un instinto y fueron criados, para algo específicamente, cazar, cobrar, o eliminar plagas.

Hemos cambiado la forma de vivir, socializar y producir de los animales; por todo esto es que los veterinarios tenemos la responsabilidad de auxiliar a los dueños de animales a mantener y hacer recomendaciones sobre la salud de los mismos; las crisis mundiales tiene repercusiones en la salud animal, tenemos que estar atentos y voltear a ver qué es lo que sucede en el resto del mundo, y actuar a tiempo para disfrutar una vida productiva o compañía más sana de nuestros animales.

Contacto: equinomek@gmail.com

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