EL DESENCUENTRO

Luis Ignacio Palacios 07/12/2012 Comentarios

Las huestes se galvanizan ante la intrusión a sus cotos de poder…

Ante politólogos de medio mundo, junto a su mentora Gisela Rubach, pregunté a Roberto Sandoval a inicios del mes de febrero de este año, en la ciudad de México, “¿no te seduce apretarlos, darles un escarmiento a la dinastía Montenegro ahora que eres gobernador, acotar sus enclaves caciquiles en el Sindicato, por los malos tratos que recibiste en el proceso previo a la nominación de candidato a gobernador..?”

Roberto se me quedó viendo, sabedor del entorno que teníamos, tomo un largo trago de su botella de agua, y dijo: “estamos hablando de un grupo político que no tiene cabida en el nuevo gobierno, en el gobierno de la gente, -y que no lo tendrá- mira, representamos una fuerza política mayoritaria, y yo tengo una frase, una convicción: trabajo, mata grilla…, con eso te contesto, hay búscale…”

Y si desde entonces, le he buscado la matriz de sus definiciones y lances políticos, Roberto tiene su propio “timming” político, esa actitud de cautela y desconfianza zorruna, te deja el escenario primero de la interlocución y luego las decisiones gubernamentales sin mediar discusión alguna, es la hegemonía política, el ejercicio del poder en su más pura esencia.

Por su parte, un hombre tan experimentado como Liberato Montenegro, debió de haberlo pensado más de una vez sus actuales lances, en las pocas ocasiones en que se ha enfrentado al gobernador en turno, no le ha ido bién; en el gobierno de Rogelio Flores Curiel, era diputado local y presidente de la gran comisión; al no salir las candidaturas de los diputados federales como las buscaron, hicieron paros en algunas escuelas y en el Instituto Tecnológico de Tepic.

En ésas andaban, demostrando su control sindical y enfrentados al gobernante; Don Rogelio como político de antaño, lo defenestró de la coordinación de la bancada mayoritaria en el Congreso, hubo una sesión secreta a media noche, y antes de amanecer, ya todos los diputados habían firmado el acta donde apareció Rigoberto Ochoa como el nuevo coordinador de los diputados priístas y por ende, presidente de la gran comisión.

Fueron varios años los que transcurrieron para poder recuperar el golpe político que le propinó el entonces coronel; Don Emilio desde su campaña le dio cobijo en sus proyectos, respetando sus enclaves sindicales y administrativos.

Esta es, la fortaleza de los Montenegro, armaron una estructura sindical y tomaron posiciones claves en los Servicios de Educación, desde hace más de treinta años; los aprietes de tuercas de otros gobernadores no funcionaron, se galavaniza el poder sindical ante el acoso del gobierno, eso sucedió en el inicio del sexenio de Antonio Echevarría, las naturales inconformidades que tienen los maestros y empleados de los  Sepen en contra de la dinastía, por sus excesos y privilegios fueron azuzados y se formó una corriente “democrática” que apoyó el gobernador.

Sin embargo, los enfrentamientos no trajeron el resultado político esperado, y al final, Antonio prefirió una anfictionía y sus hijos se hicieron amigos, más allá de lo formal, profundizaron sus relaciones e intereses económicos y políticos, de un modo tal, que actuaron en sincronía en los desencuentros con el sátrapa ex gobernador que sucedió al bigotón.

LA COYUNTURA DE ROBERTO

La actual correlación de fuerzas políticas le permite al gobernador Sandoval, el ejercicio del poder sin Némesis; no existe personalidad alguna que le haga sombra, que le obligue a negociar sus proyectos, o que tenga que lograr acuerdos para tal o cual operación administrativa, financiera o política; tiene, como pocos gobernantes de la entidad, la agradable condición de que no requiere de nadie para su toma de decisiones.

Al no existir confronta ni cuidado alguno para matizar sus políticas públicas, Roberto ha sido cauteloso; y curiosamente, el hombre que encabezó hace trece años las acciones en contra de los Montenegro, ahora de nueva cuenta ahí está, el profe Castañeda, -titular de los Sepen sin cartera- es parte activa del actual esquema de apriete de tuercas a las canonjías de los Montenegro.

Sabe Roberto que la transición en la presidencia de la república le es favorable, la cálida amistad que tiene con Enrique Peña Nieto le va a proporcionar la fortaleza y el respaldo necesario para intentar el desmantelamiento de las posiciones que los Montenegro mantienen en la administración de los servicios educativos, no puede meterse a democratizar el sindicato, ahí son inexpugnables, sin embargo, el mensaje político es claro, ellos son una expresión política que no tiene cabida en este gobierno.

Si Peña Nieto logra acotar el poder de Elba Esther Gordillo, se abriría una posibilidad de democratizar al poderoso Snte; pero eso en este momento es un intangible, y el actual enfrentamiento, con la radicalización de los Montenegro, se abre el frente de confronta político más importante del actual gobierno, tiene en sus manos dosificar los dineros, pero también puede abrir expedientes sobre manejos turbios en el pasado reciente.

El acuerdo anunciado, que pone fin al paro loco de labores docentes y administrativas que hicieron desde el martes, es solo un eslabón más del desencuentro, ambas partes están obligadas al mantenimiento institucional de las funciones sustantivas de los servicios escolares, todo se puede reducir en un momento a la liquidez y fluidez de los consabidos recursos que ha logrado el sindicato a través  de los años de control y hegemonía sindical, que ha trascendido y con mucho hacia las posiciones clave de la Sepen.

Quizás, ahí será la arena de la contienda de Roberto Sandoval versus los Montenegro…, hasta que el gobierno federal dé color…

Interactúa con el autor, deja un comentario u opinión »

Ir al contenido