JUSTICIA SOCIAL EN EL PODER JUDICIAL

Luis Ignacio Palacios 04/12/2012 Comentarios

Justicia social en el poder judicialLas prácticas de las instituciones públicas, a fuerza de su crecimiento, de la dinámica perversa que le impone la cultura de sus empleados, que se traduce en burocratismo, malos tratos, dilaciones artificiales que prohíjan la corrupción, la prebenda indebida, de manera paulatina o mediante golpes de timón, pueden modificar su status y ofertar una nueva cultura de servicios, superando inercias y sobre todo, modificando actitudes.

Esto es, lo que de una manera esforzada está sucediendo al interior del Tribunal  superior de justicia de Nayarit; el poder judicial hoy a cargo del magistrado presidente Pedro Antonio Enríquez, que está realizando una encomiable labor, actualizando la normatividad acorde con las trascendentales reformas constitucionales del 2008 y 2011; y enfrentándose a los intereses creados de todos aquellos que se resisten al estudio y al cambio de sus procesos de administrar justicia, lleva un buen trecho, junto a sus colaboradores inmediatos, construyendo un nuevo rostro del poder judicial.

Y el día de ayer, se inició en los Juzgados Familiares una sustancial modificación de sus prácticas administrativas; de los doce pasos o acciones que realizaban para el inicio, trámite y entrega de las pensiones alimenticias, que en su mayoría son para las madres solteras o divorciadas de condición humilde, ahora son tan solo tres, y esta transformación del papeleo inútil, vueltas innecesarias vendrá a impactar a estas mujeres que con sus críos a cuestas, protagonizaban el oprobio mayúsculo de una administración de justicia torpe e insensible a las aflicciones de sus justiciables.

Al poner en marcha estas medidas para simplificar el trámite de pensiones alimenticias, Enríquez Soto precisó que ahora bastará con que el depositante de pensiones alimenticias recoja una orden de pago, vaya al banco y deposite sin tener que regresar al juzgado.

Si “el beneficiario, si tiene una tarjeta bancaria que nosotros le proporcionamos, ya no tiene que ir al juzgado sino que basta con verificar su depósito en cualquier cajero automático o si no desea una tarjeta bancaria, acudirá por una orden de pago, sin presentar alguna promoción o escrito, y con esa orden de pago acude al banco y ahí le entregarán su pensión”.

De igual forma dio a conocer que cuando una persona tramitaba alguna pensión por comparecencia, sin la asistencia de un abogado, el trámite iba de dos a tres días y a partir de hoy podrá realizarlo en unas cuantas horas;  sin duda alguna, los políticos no le pondrán una medalla al poder judicial, pero sí la gente beneficiada, le van reconocer a esta presidencia, que supo mover la abulia del burócrata e impuso nuevas prácticas de servicio en los procesos judiciales.

AH..! JUBILARSE

De los cuatro trabajadores del poder judicial que el día de ayer se jubilaron, una muy querida amiga, alegre y optimista como pocas, en el momento de su intervención no echó lágrima y se conmovió ante el auditorio lleno del TSJ que les cobijó sus despedida, agradeció las atenciones de sus jefes, -ella sirvió de manera eficiente a varios presidentes del Tribunal- y dijo “gracias, por este día taaan esperado…” su buen carácter y lo festivo de su comentario, le prodigaron el aplauso de sus amigos.

Y es que Pedro Antonio Enríquez, con la sensibilidad que da la cultura social, y el entendimiento pleno del cuerpo vivo que es, a los cientos de trabajadores del TSJ, con buen gusto y sin cursilería alguna, ha impuesto que, lo que eran frías y desconocidas jubilaciones del personal que llega a este beneficio social, ahora, se lleva a cabo en el auditorio, con la presencia de sus familiares, amigos y compañeros, y en un merecido acto de reconocimiento, se les entrega presentes y un chequecillo que nunca está demás.

Armonizar las relaciones de los mandos superiores y medios con los trabajadores de base, es una tarea en ocasiones ingrata, pero necesaria.

Ayer, en el auditorio Rey Nayar del edificio sede del Poder Judicial con música de un excelente trío de cantantes, se realizó el acto de reconocimiento de cuatro servidores públicos que iniciaron su jubilación: Nicolasa Gutiérrez Flores, María González García, María Cristina Rodarte Flores y Javier Alcántar Rodríguez.

En el concurrido evento, al que asistieron ex compañeros de trabajo y familiares de los servidores públicos en retiro, el magistrado presidente les agradeció en nombre del Poder Judicial “todo su tiempo, todo su cariño, su ejemplo de trabajo, disciplina y bondad que durante estos años nos han regalado, porque sé que cada una y cada uno de ustedes representa una verdadera institución dentro del Poder Judicial. Siéntanse –manifestó– muy orgullosos no de dejar de ser parte, sino de seguir siendo parte de esta gran familia que es el Poder Judicial”.

Y caray..! le digo a Pedro Antonio, y esto no te cuesta nada..! contento el togado me dice en corto: “mire que sí, no nos cuesta nada, solo un poco de buena voluntad y expresar el agradecimiento a quienes ya se van, porque se lo merecen sin duda..”

Este clima de mejores relaciones e interlocución que priva en el interior del TSJ, debe de reproducirse en sus prácticas cotidianas en un servicio de excelencia para los demandantes de la justicia.

Hay la llevan…

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